Historia del Opel Corsa, una historia de éxitos

Historia del Opel Corsa, llega la sexta generación de nuestro modelo de más éxito

22 de agosto de 2019
  • Hasta el momento se han entregado más de 13,6 millones de unidades de este superventas  
  • Por primera vez cuenta con una versión 100% eléctrica, con una autonomía de 330 kilómetros
  • El nuevo modelo introduce en su segmento tecnologías hasta ahora reservadas a coches de categorías superiores
  • El Nuevo Opel Corsa se muestra en primicia mundial en el Salón Internacional del Automóvil de Fráncfort

 

Desde su mismo nacimiento, hace ahora 120 años, el objetivo de Opel siempre fue llevar la movilidad del automóvil al mayor número posible de personas. Mientras la mayoría de los fabricantes europeos fabricaban coches de lujo, la marca del rayo se centró en producir automóviles asequibles. Esto nos ha permitido poner en el mercado hasta el momento más de 70 millones de vehículos.

El Opel Corsa, el modelo más vendido de la historia de la compañía, con más de 13,6 millones de unidades entregadas, prevé acrecentar estas cifras con la llegada de su sexta generación, que el próximo 10 de septiembre será presentada en primicia mundial a los medios especializados, en el 68 Salón del Automóvil de Fráncfort (IAA 2019).

 

La mayor exhibición automovilística del mundo será también escenario del lanzamiento del primer subcompacto 100% de Opel: el Nuevo Corsa-e.

 

El Nuevo Opel Corsa llega cargado de tecnología, siendo el primer coche de sus segmento en montar dispositivos tan sofisticados como el sistema de iluminación matricial IntelliLux LED®, que permite disponer en permanencia del máximo poder lumínico, sin deslumbrar al resto de usuarios de la carretera. También equipa sistemas de seguridad como la detección de peatones, la frenada automática de emergencia, la prevención de abandono involuntario de carril, la vigilancia del ángulo muerto de los retrovisores y un largo etcétera.

El secreto del éxito: un precio imbatible

La nueva generación del Corsa mantiene ese atributo del ADN de Opel, de ofrecer los máximos avances a precios asequibles. Algo que comenzó en 1909 con el Opel 4/8 PS, un coche duro y fiable, cuyo precio arrancó en 4.000 marcos de oro (goldmark), en un momento en el que un coche equivalente de la competencia costaba alrededor de 20.000 marcos.

 

Debido a estas características, calidad y precio, fue el vehículo elegido por muchos veterinarios y médicos rurales, que necesitaban una alternativa fiable al carro de caballos para realizar con rapidez sus visitas profesionales. Eso le valió el nombre de “Doktorwagen”.

 

Opel siguió introduciendo mejoras en sus vehículos y a comienzos de la década de 1920 implantó en su fábrica de Rüsselsheim la cadena de montaje, siguiendo el ejemplo de las grandes marcas estadounidenses. Esto permitió establecer mejores estándares de calidad y abaratar el precio de nuestros vehículos, algunos de los cuales conocieron un gran éxito comercial, como sucedió con el Opel 4/12 PS Laubfrosch, de 1924, gracias a que sólo costaba 1.930 marcos.

1924: líder en solitario del mercado automovilístico alemán

No es extraño que ese mismo año Opel se convirtiese en líder del mercado alemán, un puesto que mantendría hasta el estallido de la contienda mundial. El secreto del éxito estaba en el lanzamiento de nuevos vehículos, como el Opel Kadett, que en 1936 llegó al mercado a un precio de 2.100 reichmarks, y que dos años más tarde, gracias a la economía de escalas se vendía a 1.795 marcos.

 

Tras el conflicto bélico se retomó la producción de los modelos de preguerra. Sin embargo, poco a poco se comenzaron a lanzar automóviles de nuevo cuño. Así en 1963, un nuevo Opel Kadett, inspirado en los coches estadounidenses, llegó a las exposiciones. Y, como su predecesor de 1936, se convirtió en un éxito de ventas.

 

Con sus 3.920 milímetros de longitud y sus 670 kilos de peso, el Opel Kadett A era más largo que el modelo de preguerra (3.765 milímetros), pero también más ligero que el primer Kadett, con sus 757 kilos.

El mercado pide coches mejores y más espaciosos

El nuevo coche resultaba suficiente para la familia media alemana de la época. No hay que olvidar que en aquella época los coches no tenían cinturones de seguridad en las plazas traseras y que su uso no era obligatorio. Además, no era raro ver a la madre en el asiento del copiloto con el hijo pequeño sentado en su regazo y el resto de la chavalería ‘amontonada’ en el asiento trasero.

 

Con el paso del tiempo, las siguientes generaciones del Kadett siguieron creciendo, al tiempo que lo hacían la economía alemana, el número de familias numerosas y la demanda de coches más espaciosos y mejor equipados.

 

En respuesta a estas demandas, el Kadett B (1965-73), cruzó la barrera de los cuatro metros (4,105) y la de los 700 kilos (745). El Kadett C (1973-79) llegó a los 4.124 milímetros de longitud y a los 790 kilos. El Kadett D (1979-1984) volvió a caer por debajo de los cuatro metros (3.998 milímetros), pero rebasó la barrera de los 800 kilos (815), debido al aumento del equipamiento de serie de los nuevos modelos.

 

El Opel Kadett E (1984-1991), volvió a rebasar los cuatro metros de longitud (4.230 milímetros) y engordó ligeramente: 830 kilos. Ello no impidió que el coche, con sus eficientes y fiables motores de gasolina de 1,6, 1,8 y dos litros se convirtiese en una referencia en cuanto a dinamismo, fiabilidad y habitabilidad. El reconocimiento de estas virtudes fue el premio Coche Europeo del Año, que logró alcanzar en 1985.

La generación de un modelo Opel más vendida de la historia

En 1991 el Kadett cedió su sitio al Opel Astra, nombre con el que desde hacía dos décadas Vauxhall, la filial británica de Opel, comercializaba el Kadett en el Reino Unido. En sus seis años de vida este primer Opel Astra europeo vendió 4,13 millones de unidades, convirtiéndose así en la generación de un modelo de Opel más vendida de la historia. En 2016 el Opel Astra también se hacía acreedor al preciado galardón de Coche del Año en Europa.

 

Pero en esta carrera de éxitos, el Opel Kadett había crecido hasta el punto de saltar a una categoría superior. Los planificadores de Opel comprendieron que esto creaba un hueco en el catálogo de la marca que, en 1982, se cubrió con el lanzamiento del Opel Corsa.

 

Desde entonces se han comercializado cinco versiones de este modelo, que está a punto de poner en el mercado su sexta generación, que incluye la primicia de nuestro primer subcompacto eléctrico: el Nuevo Opel Corsa-e.

 

Como su hermano mayor Kadett, el Opel Corsa también ha conocido una amplia evolución a lo largo de sus seis generaciones. Y como su predecesor, también ha crecido hasta abrir un hueco, que ha sido ocupado por el Opel ADAM. Pero no adelantemos acontecimientos y pasemos revista a las diferentes generaciones el Corsa.

Primera generación. Opel Corsa A (1982-1993)

Los 3,62 metros de longitud y 1,532 de anchura del primer Opel Corsa estaban resaltados por unos pasos de rueda ensanchados, que le conferían un aspecto enérgico, que dejaba claro que el coche había sido diseñado para “el hombre de la casa”, según reconocía Erhard Schnell, responsable de diseño.

 

Los 740 kilos de peso del nuevo modelo no afectaba a su, que se veía favorecido por un coeficiente aerodinámico de 0,36, lo que suponía un récord en su categoría, aunque hoy palidecería ante el 0,29 que alcanza la nueva generación del Opel Corsa.

 

Inicialmente lanzado con carrocería de tres puertas, disponible en dos o tres volúmenes (con maletero ampliado) y motorizaciones de gasolina y diésel, la gama del Corsa A fue creciendo con la incorporación, en 1985, de las versiones de cinco puertas, y de la deportiva GSi, con sus 100 cv de potencia. Se convirtió en un superventas, con 3,1 millones de unidades producidas.

Segunda generación. Opel Corsa B (1993-2000)

Los responsables de Opel decidieron dar un giro radical a la segunda generación del Corsa, al que decidieron rebajar la testosterona y transformar en un “coche femenino”. Para ello encargaron el diseño a Hideo Kodama, que confirió al nuevo Corsa un aspecto mucho más redondeado y suavizado, al tiempo que le imprimía un cierto aspecto manga con unos faros que recordaban a unos “ojos caídos”, que recordaban a un niño pequeño de comic manga.

 

El Corsa de segunda generación se alargó en 12 centímetros, hasta los 3,74 metros, ganó en anchura y en altura. La distancia entre ejes (batalla) pasó de 2, 34 a 2,44 metros, lo que hizo crecer el habitáculo y el maletero, pero también el peso, que añadía 132 kilos, para llegar a los 872.

 

Este incremento del peso se debía, entre otras cosas, al incremento del equipamiento de serie, que incorporaba en primicia numerosos sistemas de seguridad a un modelo del segmento B, como era el caso del sistema antibloqueo de frenos (ABS), airbags frontales o barras contra intrusión en caso de impactos laterales.

El dinamismo del modelo quedaba garantizado por la incorporación de nuevos motores de gasolina, ahora dotados con inyección y catalizadores. Los motores del GSi contaban con 16 válvulas y los diésel eran turboalimentados. El segundo Corsa fue éxito, con cuatro millones de coches vendidos.

Tercera generación. Opel Corsa C (2000-2006)

Para dar forma al nuevo coche, los responsables de Rüsselsheim recurrieron de nuevo a Hideo Kodama, que mantuvo el mismo estilo que en su precedente diseño. De nuevo estiró el Corsa, cuya longitud pasaba a 3,84 metros, la batalla a 2,491 milímetros, también crecían la altura y la anchura. Como consecuencia, el habitáculo se volvía aún más espacioso. A cambio, se producía una ganancia de peso que, por primera vez, excedía ligeramente (5 kilos) la tonelada. Esto se compensaba con los sofisticados y potentes motores de gasolina ECOTEC, de cuatro válvulas por cilindro. Las mecánicas diésel incorporaban inyección directa, que garantizaban elevada potencia, consumos más ajustados y menores emisiones. Todas las plantas motrices cumplían las rigurosas normas antiemisiones Euro 4.

 

Al igual que las dos generaciones precedentes, el Opel Corsa C tuvo una gran acogida y se vendieron 2,5 millones de unidades.

Cuarta generación. Opel Corsa D (2006-2014)

El nuevo Opel Corsa establece una clara separación: las versiones de tres puertas apuestan por unas líneas de coupé deportivo, recuperando las esencias del primer modelo. Mientras, las versiones de cinco puertas apuestan por la amplitud, como buen coche familiar. Con sus 3.999 milímetros, la cuarta generación del Corsa rebasa la longitud del Opel Kadett A (3.920 milímetros), pero se queda a las puertas de los cuatro metros. La tecnología ecoFLEX de Opel se aplica a los nuevos motores, altamente eficientes y que, como en el caso del 1.3 CDTI ecoFLEX registra unos consumos de 3,3 l/100 km en ciclo combinado y sólo emite 88 g CO2/km.

 

En 2011 Opel puso en el mercado la versión OPC Nürburgring Edition, animado por 210 caballos, que lo propulsaban hasta los 230 km/h. Se vendieron 2,9 millones de unidades de todas las versiones del Opel Corsa de cuarta generación.

Quinta generación. Opel Corsa E (2014-2019)

La quinta declinación del Opel Corsa fue la primera en rebasar la barrera de los cuatro metros (4.021 milímetros). Entre los dispositivos que pueden equipar a este modelo figuran el volante y el asiento calefactables y el control automático del climatizador. También la cámara frontal con indicación de distancia, reconocimiento de las señales de tráfico y la asistencia al mantenimiento del carril. Los usuarios del Corsa están conectados con el sistema IntelliLink y su pantalla táctil, de color y siete pulgadas. El tope de gama es el Opel Corsa OPC de 207 caballos, al que sigue el Opel Corsa GSi, de 150 cv. Hasta el momento se han vendido 1,2 millones de unidades de este modelo.

Sexta generación. Opel Corsa F (2019)

Se mostrará por primera vez a la opinión pública, y en primicia mundial, en el stand D31 del pabellón 11.0 del 68 Salón Internacional del Automóvil de Fráncfort, el mayor de los eventos de este tipo que se celebran en el mundo.

 

El Nuevo Opel Corsa de sexta generación se convertirá en el primer vehículo de su segmento que incorpora el sistema de iluminación IntelliLux LED, que permite circular siempre con las luces largas, pero sin deslumbrar a los demás usuarios de la carretera. También incorpora otros sistemas de seguridad como la detección de peatones, la alerta de colisión frontal, el frenado automático de emergencia, el mantenimiento de carril, vigilancia del ángulo muerto o el control de crucero autoadaptable basado en radar.

 

El nuevo modelo, que cuenta con una aerodinámica especialmente cuidada, una altura ligeramente recortada y unas líneas suaves y fluidas, también registra espectaculares de consumo.

 

Además, por primera vez desde el inicio de la saga, la sexta generación cuenta con una versión 100% eléctrica, que dispone de una autonomía de 330 km, gracias a su motor de 100 kW (136 cv), que se alimenta de la batería de 50 kWh, que se puede recargar hasta el 80% en media hora en una toma rápida.