Cómo Aumentar la Autonomía de tu Coche Eléctrico

7 consejos para Aumentar la Autonomía de tu Coche Eléctrico

11 de diciembre de 2019

La nueva etapa que está viviendo el automóvil eléctrico y que supone su asentamiento definitivo, va a dar entrada a modelos mucho más avanzados. Para ello los principales fabricantes han creado plataformas específicas, como la modular CMO en la que se asentarán los eléctricos de Opel, como el Nuevo Corsa-e . Sobre esta base, los eléctricos pueden ofrecer un reparto del espacio y de peso muy equilibrado, y ubicar baterías con mayor capacidad.

 

A la hora de comprar un coche eléctrico, la cuestión principal que se plantea el conductor se centra sobre su rango de funcionamiento. La nueva generación de baterías eléctricas de alta capacidad permite ya una autonomía extensa, de cientos de kilómetros, sobre todo en conducción urbana. Y si además seguimos una serie de consejos al conducir, podremos incrementar aún más esa autonomía al conducir nuestro coche eléctrico.

A la hora de comprar un coche eléctrico, la cuestión principal que se plantea el conductor se centra sobre su rango de funcionamiento. La nueva generación de baterías eléctricas de alta capacidad permite ya una autonomía extensa, de cientos de kilómetros, sobre todo en conducción urbana. Y si además seguimos una serie de consejos al conducir, podremos incrementar aún más esa autonomía al conducir nuestro coche eléctrico.

 

A continuación, te contamos los mejores consejos para saber cómo aumentar la autonomía de tu coche eléctrico:

 

1. Conducción suave, evitando acelerones

 

Esta es una máxima aplicable a cualquier tipo de vehículo a la hora de conducir. No solo por el confort de marcha para los pasajeros, sino a la hora de optimizar el gasto de energía; realizar una conducción suave, sin acelerones innecesarios y brucos, nos ayudará a gestionar la autonomía máxima en un coche eléctrico.

 

Especialmente en zonas urbanas donde las paradas y arrancadas son continuas, realizar una conducción eficiente, acelerando progresivamente, nos permitirá reducir el consumo de energía. No tiene ningún sentido pisar con fuerza el acelerador del coche, con esa respuesta inmediata que ofrece un coche eléctrico, para detenernos unos metros más adelante. Una conducción eficiente permitirá aumentar la autonomía máxima de un coche eléctrico.

2. Mantenimiento adecuado de tu coche eléctrico

 

El mantenimiento de un coche eléctrico es más reducido que el de uno de combustión debido a la mayor sencillez de su propulsor, con pocos elementos de fricción y sin circuitos de lubrificación. Hay una serie de cuidados básicos que sí requieren atención por nuestra seguridad y a la hora de gestionar la economía de uso. Elementos como los frenos, suspensiones y dirección tienen incidencia en este apartado con el tiempo. Pero son, sobre todo, los neumáticos, los que más pueden afectar al consumo; de ahí que mantenerlos en buen estado y llevar siempre las presiones adecuadas sumarán a la hora de ahorrar energía.

 

El cuidado y uso adecuado de la batería permitirá alargar su vida y mantener su máxima capacidad durante más tiempo. Ello redundará en mantener su rango máximo durante casi toda la vida útil de coche.

 

Esto se notará especialmente con las recargas, en las que se deben mantener las pautas que establece el fabricante, ya sea con cargadores domésticos o puntos de recarga rápida.

 

3. Uso inteligente del aire acondicionado

 

El uso de los sistemas periféricos en un coche tiene siempre incidencia en el gasto de energía de un vehículo. Desde los faros hasta los sistemas de asistencia, todos los componentes electrónicos de un coche consumen energía. Y especial incidencia tiene el sistema de climatización. En un coche movido por un motor de combustión el giro del propio propulsor acciona el compresor del aire acondicionado a través de una serie de poleas. Mientras en un coche eléctrico la energía procede de la batería de alimentación, lo que afecta directamente a la autonomía.

 

Por ello, una gestión inteligente de su uso permitirá favorecer la autonomía en el coche eléctrico: No se trata de no utilizar el aire acondicionado, porque para ello está disponible, para el confort y la seguridad de conductor y pasajeros. Sino de hacer una utilización inteligente, y en determinadas condiciones limitar su uso para ampliar el rango de utilización de la batería.

 

Algunos de los nuevos eléctricos disponen de sistemas avanzados para gestionar la temperatura interior del coche a distancia, de manera autónoma, mediante una aplicación. El Nuevo Opel Corsa-e ofrece esta posibilidad de acondicionar la temperatura interior cuando está aparcado –y posiblemente cargando– , lo que permite que lo tengamos fresco o cálido de antemano. Una opción que redunda en el confort y reduce de manera notable el gasto de energía de la batería una vez en marcha. Además, dispone de bomba de calor de alto rendimiento que, frente a otros eléctricos que no la incorporan, permite reducir el gasto energético de la batería.

 

Para optimizar el uso del sistema de climatización conviene tener además en cuenta los efectos de suponen las temperaturas extremas. Tanto el exceso de calor como de frío afectan al rendimiento de la batería, influyendo en la autonomía, por lo que conviene aparcar siempre que sea posible en garaje.

 

4. Aprovechamiento de los sistemas de regeneración

 

Los coches eléctricos están dotados de sistemas regenerativos que permiten recargar la batería parcialmente en marcha. Todos los automóviles eléctricos cuentan con frenada regenerativa, que utiliza la energía generada al pisar el pedal de freno para convertirla en electricidad.

 

El propio motor eléctrico también ofrece resistencia cuando levantamos el pie del acelerador, convirtiendo la energía cinética en energía eléctrica que se acumula en la batería. Para su aprovechamiento y gestión, la mayoría de modelos cuentan con un sistema para utilizar la retención, con diferentes niveles de actuación. Mediante levas junto al volante o, como en el Nuevo Opel Corsa-e, con un efectivo sistema con dos niveles de regeneración de energía que se seleccionan desde el cambio. Un modo poco intrusivo que ofrece una retención semejante a la de un coche de gasolina. Y la posición “B”, con el que la retención es superior y por tanto la capacidad de regeneración de energía, dosificándose la intensidad según aceleremos más o menos.

Mejor en ciudad que en carretera para aprovechar la recarga generada por los sistemas en el coche. En ciudad, donde hay un requerimiento energético menor y donde el uso del freno o de los sistemas de regeneración es constante, la autonomía real del coche eléctrico aumenta. 

 

5. Máxima eficiencia con los modos de conducción

 

Otra de las ayudas habituales en los coches eléctricos que permite optimizar la gestión de la batería y lograr ampliar la autonomía, son los modos de conducción. Estos los selecciona el conductor desde el interior, normalmente a través de una tecla independiente o un mando giratorio en la consola central, y también a través de la pantalla.

 

Los diferentes modos de conducción optimizan en cada momento la entrega de potencia, gestión de la temperatura y las asistencias, aunque en algunos modelos más exclusivos también actúan sobre la aerodinámica y el chasis. El modo ECO o Ranger, prioriza la autonomía, limitando las prestaciones, pero mantiene una respuesta inmediata al acelerador y una capacidad óptima para la conducción urbana habitual.

 

6. Seleccionar la mejor ruta

 

Para gestionar la autonomía en un viaje, el navegador es un buen aliado, contando en los automóviles eléctricos con el “calculador de rutas”. Muestran como opción las rutas más eficientes, con una orografía y condiciones menos exigentes. Y también indicando los puntos de recarga para planificar la ruta y el ritmo, y por lo tanto estirar con los modos y la propia forma de conducir, la autonomía. 

 

7. Cuidar los datos de consumo

 

También nos apoyaremos, como es habitual en cualquier coche, en los datos que nos llegan a través de la instrumentación y los ordenadores de a bordo, y que nos informan de manera fehaciente y constante de la cifra de consumo y de la autonomía disponible. La información a través de los gráficos de la gestión de la batería para su mejor uso se suele convertir además en un reto para el conductor: el de reducir los consumos, aumentando la autonomía, para lograr cada vez una conducción más eficiente.

 

Poniendo en práctica estos consejos, apoyándonos en los sistemas que los automóviles eléctricos ponen a nuestra disposición, podremos gestionar de la mejor manera posible la autonomía disponible. La evolución de las baterías permite aumentar el rango de utilización cada vez más, y reduciendo el consumo podremos ya viajar de una manera tranquila o movernos en ciudad durante varios días seguidos sin tener que recargar.

 

Y sin padecer “ range anxiety ”, como se denomina el estrés a quedarse sin carga en la batería, más con una red cada vez más amplia de electrolineras, con puntos de recarga rápida.