Calcula el Ahorro que supone un Vehículo Eléctrico

Todo lo que ahorras con un coche eléctrico

11 de noviembre de 2019

El automóvil entra en una nueva y estimulante etapa: la era de la electromovilidad, en la que el coche cien por cien eléctrico se coloca en el centro de los focos, motivando su gran impulso.

 

La nueva generación de eléctricos que está comenzando a llegar, y que lo hará de forma significativa a partir de 2020, supondrá el empujón definitivo. Modelos eficientes, sostenibles, sin emisiones, entre los que Opel con sus nuevos eléctricos se ha convertido ya en protagonista. Coches más limpios y que además suponen un ahorro respecto a uno de gasolina.

 

Por ello vamos a explicarte en este artículo todo el ahorro que supone un vehículo eléctrico.

Precio de adquisición 

Con un coche eléctrico disfrutas de una serie de ventajas que se sentirán de forma positiva en tu bolsillo. Pero, ¿cuál es el precio de un coche eléctrico respecto a un modelo de combustión? Un automóvil eléctrico puede costar de base entre 5.000 y 12.000 euros por encima de un coche con motor de gasolina equivalente por tamaño y rendimiento. El precio de las baterías marca esa diferencia.

 

Los planes de ayuda desde la administración reducen esa diferencia entre 5.500 y 6.000 euros, con lo que se iguala el precio de venta al público o se reduce ostensiblemente.

 

Si bien las subvenciones han resultado insuficientes en España. La dotación destinada por parte del Gobierno está siendo corta, por lo que los recientes Plan Moves y el Plan Movalt agotaron sus presupuestos en pocas horas, cuando estaban planificados para varios meses. Y el Plan VEA no vio la luz finalmente. Pero se espera que en 2020, el coche eléctrico vuelva a disponer de una partida importante de ayudas.

 

La adquisición de un coche eléctrico está gravada por el mismo porcentaje de IVA, un 21 por ciento. Pero sí está exento del pago del impuesto de matriculación, del que solo los coches diésel o gasolina, con unas emisiones de CO2 por debajo de 120 g/km, no pagarán. 

Ahorros coche eléctrico frente a uno de combustión (gasolina o diésel)

Las ayudas administrativas han supuesto el respaldo definitivo para el coche eléctrico en algunos de los mercados europeos. Pero también otras ventajas, además de sus emisiones cero, como es el ahorro del coche eléctrico frente a uno de combustión, ya sea gasolina o diésel.

 

El principal ahorro de un coche eléctrico respecto a uno de gasolina se centra en su consumo. Los combustibles fósiles son caros, tanto en el caso del gasóleo como en el de la gasolina; cuantos más kilómetros realicemos a lo largo de la vida del coche, más se abrirá la brecha invertida para alimentar uno u otro tipo de motor.

 

¿Cuánto puedes ahorrar en el consumo de un coche eléctrico respecto a un diésel o un gasolina? Pues aquí está la gran diferencia, la que permitirá rápidamente amortizar el precio de adquisición si se adquiere en un momento en el que no hay ayudas directas. Y que supone una diferencia importante si hay subvenciones que igualen el precio de compra.

Hagamos cuentas: Con el precio actual de la gasolina (1,55 €/l de media entre el precio más caro y más barato que encontramos en nuestras gasolineras) y del gasóleo (1,33/l €), y si nos fijamos en el consumo medio de un utilitario –segmento en el que milita el Nuevo Opel Corsa–, su variante más potente de gasolina de 130 CV homologa un consumo medio de 5,6 l/100 km. Mientras la variante diésel, el 1.5D, ofrece un consumo medio de 4,1 l/100 km. Ambas cifras bajas frente a la competencia

 

Así, con una media de 12.000 km al año, que es a la que apuntan la mayoría de estudios para el conductor español, el ahorro en un coche eléctrico es evidente. Con el Nuevo Opel Corsa como referencia, el coste por consumo sería el siguiente:

 

  • Gasto medio en un coche de gasolina  (672 litros/año): 1.041,6 euros
  • Gasto medio en un coche diésel (492 litros/año): 654 euros

 

Por su parte, la variante eléctrica, el Nuevo Opel Corsa-e, tiene un consumo medio de 17 kWh/100 km. El precio para su recarga dependerá del punto donde lo hagamos; si se aprovechan las tarifas nocturnas, en un cargador doméstico, el precio medio estará en torno a 0,10 €/kWh. Mientras en un cargador rápido de 40 kWh, el precio está en torno a 0,30 €/kWh. Así, realizar 100 km puede costar 1,7 euros, lo que realizando 12.000 km al año suponen 204 euros. Una diferencia evidente respecto a un gasolina y un diésel.

Averías y mantenimiento

Una de las dudas que nos plantearemos ante la novedad que supone un coche eléctrico, está en su mantenimiento. En este caso la ecuación es fácil, a priori: la sencillez de un motor eléctrico supone una clara ventaja en este apartado; en su construcción se utilizan en torno a un 40 por ciento menos de componentes. La reducción de elementos de fricción, de correas y circuitos de fluidos implica un mantenimiento mucho más reducido que en un coche de combustión . En este hay que realizar revisiones periódicas para sustituir aceite del motor, el líquido refrigerante, los diferentes filtros o con el tiempo la correa de distribución, las bujías o los inyectores.  O el catalizador o las trampas de emisiones…

 

Si un coche con un motor de combustión tiene un buen mantenimiento a lo largo de su vida útil, no debe tener averías importantes, pero aún así, si se producen, pueden ser caras y con los años un vehículo estará más expuesto. Una caja de cambios rehabilitada costará más de 3.000 euros; de 6.000 si es automática. Una culata no bajará de 2.000 euros y, si la avería ha afectado al bloque, hablamos de una reparación que no bajará de 1.500 euros.

Pero, en general, el mantenimiento se basa en las revisiones periódicas de que es objeto un vehículo diésel o gasolina. Revisiones que se pautan normalmente a partir de los 15.000-20.000 km, y que implica un coste elevado a partir de la tercera, en donde se sustituyen elementos mecánicos, además de filtros y aceite del motor.

 

Ciertos elementos, como los neumáticos, los amortiguadores o los frenos se verán sometidos al mismo desgaste. Si bien estos últimos deben realizar un menor esfuerzo, ya que la capacidad de retención, con las diferentes etapas de regeneración de la batería, hacen que apenas se utilicen al moderarse en los modelos más actuales desde las levas y a través de los modos de conducción.

 

El coste más elevado de un coche eléctrico está en la batería, pero esta durará normalmente toda la vida útil del coche si se ha gestionado correctamente. Por ello, marcas como Opel ofrecen garantía para la batería de 8 años o 160.000 km en el Nuevo Corsa-e. Normalmente las baterías disponen de sistemas de refrigeración y la gestión de su cuidado se debe centrar en no sobrecalentarla y seguir las pautas de uso y recarga marcadas por la marca.

 

Una batería puede tener un coste aproximado de entre 6.000 y 8.000 euros dependiendo del tipo y su capacidad, pero algunos fabricantes indican que con un uso correcto se pueden superar los 500.000 km de vida útil.

Otros costes (zona azul o verde, seguro, impuestos…)

Un coche eléctrico, mientras se asienta en nuestra forma de vida y de movernos como uno de los medios de transporte más sostenibles, tiene otras ventajas para el bolsillo. Un ahorro cuantitativo, que se percibe en el día a día y, que en este caso depende en gran medida de cada comunidad o de los diferentes municipios.

 

El coche eléctrico también está bonificado en la mayoría de grandes ciudades, donde el aparcamiento está regulado. Además de no tener limitaciones para circular, se puede aparcar en el centro de las ciudades (como Madrid Central) donde su acceso está regulado, ya sea en zona verde o azul. En especial, frente a otros vehículos con etiquetas B, C y ECO, cuando están activados los protocolos anticontaminación.

 

El ahorro por aparcar en zonas reguladas puede ser importante. Si a la semana gastas en aparcar con un coche de combustión, aun siendo eficiente, 4 euros de media, al final de año el ahorro es de más de 400 euros.

Los vehículos propulsados por un motor eléctrico tienen la ventaja de que tienen libre acceso a los carriles de alta ocupación, aunque solo viaje el conductor. Pero además, no pagan en las autopistas de peaje, por lo que te permitirá utilizarlas a diario si suponen una alternativa en tu recorrido. Así, en un trayecto corto, de extrarradio, puede suponer unos 10 euros a la semana, es decir algo más de 600 euros al año.

 

Además del ahorro en el impuesto de matriculación que no grava el precio de adquisición, un coche eléctrico permitirá ahorrar también en el impuesto de circulación. El precio de este impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica lo establece cada municipio o ayuntamiento, que dependiendo de los caballos fiscales está entre 25 y 215 euros. Mientras en un eléctrico no deberá pasar de los 60 euros.

 

Más evidente es la rebaja fiscal, que es del 75 por ciento para toda España, lo que vienen a ser 19 euros frente a los 75 euros de un coche de combustión. 

¿Cuánto ahorro realmente con un coche eléctrico?

Si sumamos lo que economizamos en un coche eléctrico a lo largo de su vida respecto a un gasolina o un diésel, las cuentas son claras. Las ventajas en cuanto a ahorro de un coche eléctrico son numerosas, mayores cuantos más kilómetros realicemos.

 

En cinco años, si la compra del coche eléctrico coincide con las subvenciones administrativas, el ahorro respecto a un modelo movido por un motor de combustión de potencia y tamaño semejante estará entre los 10.000 y los 12.000 euros. Las cuentas son claras y el ahorro derivado del consumo, mantenimiento, impuestos y exenciones en el uso diario a la hora de aparcar o de circular en autopistas de peaje hacen realidad esa diferencia.