Consejos de conducción segura para alérgicos

02-jun-2016

Consejos para combatir la alergia mientras conduces

Si últimamente no paras de estornudar, sientes picor y congestión nasal, tienes los ojos enrojecidos pero estos síntomas desaparecen al llover para volver luego y nunca tienes fiebre, entonces formas parte del 20% de la población que es alérgica.

La alergia es una respuesta exagerada del sistema inmunitario que identifica como nocivas determinadas sustancias inocuas habitualmente toleradas por la mayoría de las personas. Por ejemplo, pólenes de algunas plantas, pelos de animales, ácaros del polvo, etc. Esta respuesta inapropiada es perjudicial para quien la sufre y provoca alteraciones inflamatorias en la piel y mucosas.

Las enfermedades alérgicas más frecuentes son la rinitis alérgica, el asma alérgica; urticaria; dermatitis atópica; dermatitis alérgica de contacto y alergia alimentaria.

Estas enfermedades alérgicas tienen dos formas de afectar a la conducción. Por un lado sus síntomas (congestión nasal, lagrimeo, estornudos en cadena…) pueden dificultar la conducción segura (una serie de estornudos puede hacer retirar la atención de la conducción hasta 20-30 segundos).

Esto, además, se suma a que más de la mitad de los alérgicos tienen el sueño alterado ya que no consiguen descansar lo suficiente por las noches, con las consecuencias negativas que esto implica sobre la conducción.

Ante los primeros síntomas comienza a tomar tu medicación. Pero siempre asesorado por un profesional ya que podrías tomar algún medicamento que produzca somnolencia, uno de los mayores riesgos al volante.

Los efectos secundarios de muchos de los fármacos utilizados para tratar las alergias provocan cierta somnolencia, especialmente al comienzo del tratamiento o si se bebe alcohol que aumenta los efectos adversos.

Por todas estas razones, es muy importante acudir a un especialista y decirle que somos conductores habituales. De esta forma, nos prescribirá un tratamiento compatible con la conducción segura.

CONSEJOS PARA EL CONDUCTOR ALÉRGICO:

  1. Si conduces habitualmente díselo al médico para que te recete medicamentos poco o nada sedativos.
  2. Si puedes compra filtros HEPA para el coche. En caso de no tenerlos, sube las ventanillas y no uses el aire acondicionado. Así evitarás que entre polen en el interior de tu vehículo. Utiliza gafas de sol para proteger tus ojos: reducirás el picor y el lagrimeo.
  3. Limpia el coche regularmente, en especial si has viajado con mascotas ya que su pelo produce muchas reacciones alérgicas.
  4. Evita conducir en áreas y horas con mayor concentración de polen: al amanecer y en zonas húmedas.