El futuro de la movilidad es eléctrico.

¿Quieres saber por qué? Los motores eléctricos son silenciosos, eficientes, rara vez deben ser reparados y permiten una conducción sin emisiones. Otra ventaja determinante es que los vehículos eléctricos son más eficientes en recursos que los impulsados por motores de combustión. Si sumas el hecho de que gran parte de la electricidad requerida se genera a partir de energías renovables ¡ya nunca mirarás atrás!

Máxima eficiencia.

La proporción de la energía generada que es aplicada se llama eficiencia. Y quizá la mayor ventaja de un motor eléctrico es su alta eficiencia. En un motor de combustión hasta un tercio de la energía generada se desperdicia en forma de calor, en cambio en un motor eléctrico aprox. el 95% de la energía se aplica en la rotación de las ruedas.

Cómo funciona un motor eléctrico.

El motor de un coche eléctrico convierte la energía de la batería en energía mecánica. Su funcionamiento se basa en el principio básico del magnetismo: las cargas de igual signo se repelen y las de signo contrario se atraen, en este caso el paso de la corriente por unas bobinas crea un campo magnético que hace girar a un núcleo central imantado. Este movimiento de rotación se transfiere a las ruedas y varía de velocidad dependiendo de la frecuencia de la corriente.

Impresionante dinamismo

Alta eficiencia, bajos costes de funcionamiento, cero emisiones: existen muchos argumentos racionales a favor del coche eléctrico. Y también emocionales, pues a diferencia de un motor de combustión que necesita alcanzar determinadas revoluciones, un motor eléctrico ofrece su par máximo de modo instantáneo y constante hasta alcanzar el nivel de potencia máxima. El resultado es un empuje continuo, rápidas aceleraciones y una respuesta inmediata. Puro placer de conducir en una forma totalmente nueva.