Modelos antiguos e icónicos de Opel

Modelos antiguos e icónicos de Opel

30 de abril de 2019
En sus 120 años de historia, Opel ha llenado las páginas de la historia del automóvil con vehículos que marcaron una época y que se han convertido en iconos de la innovación, la practicidad, el dinamismo y la diversión. Los herederos de Adam Opel siempre mantuvieron su política de poner la ingeniería alemana al alcance del mayor número de personas, mediante la producción de coches refinados y de precio asequible.

Opel Manta, icono de deportividad

Entre los modelos Opel antiguos hay algunos que, como el Opel Manta, llegaron a convertirse en el paradigma de la deportividad. De hecho, era la montura preferida de los ‘street racers’ alemanes y llegó a tener un papel protagonista en algunas películas producidas en la entonces República Federal de Alemania.

 

El Manta fue la respuesta europea de General Motors al apreciado Ford Capri, la declinación británica de los ‘pony car’ estadounidenses. Coches rápidos de morro largo, zaga corta, tracción trasera, cuatro plazas y construidos con piezas compartidas con otros modelos, para abaratar costes y hacerlo asequible a los jóvenes.

 

El Opel Manta, que fue presentado en 1969, comenzó a comercializarse en 1970, un par de meses antes de que arrancasen las ventas del Opel Ascona, en el que estaba basado. El coche tuvo una magnífica acogida y en sus 18 años se produjeron más de un millón de vehículos.

 

El secreto de su éxito hay que buscarlo en la limpieza de sus líneas. George Gallion, máximo responsable de diseño exterior de Opel, visitó a Jacques Cousteau para que le explicara los secretos de la aerodinámica de las mantas y las rayas, para conseguir que el nuevo coupé deportivo de Opel fluyese por el asfalto con esa misma finura.

 

El Opel Manta entregó a su vez el testigo al Opel Calibra en 1988. El coupé, basado en el Vectra A, fue un éxito de ventas y se mantuvo en producción hasta 1997. El Opel GT, que nació como un concept-car que rivalizaba con las líneas de los superdeportivos de mediados de los 60, como los Ferrari Dino, y acabó en el catálogo de Opel, fue la base del Manta. La designación Opel GT volvió a formar parte de la gama de la marca en 2007.

De los 3,5 caballos del Patent-Motorwagen a la tracción integral vectorial del Opel Insignia

Pero los inicios de la marca fueron mucho más modestos. Los hijos del industrial Adam Opel transformaron la industria familiar de máquinas de coser y bicicletas, creada en 1862, en una fábrica de coches: Opel Automobile GmbH, que emprendió la marcha el 21 de junio de 1899 en Rüsselsheim. Su primer vehículo fue el Opel Patent Motorwagen, nacido aquel mismo año.

 

Como sucedía con los primeros automóviles, el primer Opel también estaba construido sobre la base de un coche de caballos. En este caso, se trataba de un vis-à-vis, un carruaje con dos filas de asientos enfrentadas. Estaba animado por un motor de 1.545 cm3, que a 650 vueltas entregaba 3,5 caballos y ‘corría’ a 20 km/h. Se produjeron menos de 70 unidades.

 

Tras el cambio de siglo, los hermanos Carl, Wilhelm y Fritz hicieron un serio estudio de mercado y llegaron a la conclusión de que existía un nicho que nadie había cubierto aún: un vehículo para los médicos, veterinarios, abogados y otros profesionales liberales que necesitaban desplazarse frecuentemente y debían hacerlo con cierta premura.

El objetivo era crear un vehículo ágil y ligero, pero duro y fiable, capaz de recorrer la deficiente red de carreteras y de caminos rurales de la época sin romperse ni averiarse. Nació así en 1909 el Opel 4/8 PS, el primero que lucía el nombre Opel en su radiador. El vehículo estaba impulsado por un motor de cuatro cilindros y 1.029 centímetros cúbicos, que producía ocho caballos de potencia, con los que alcanzaba los 50 km/h gracias, entre otras cosas, a su ligereza: 525 kilos.

 

La resistencia, la comodidad y el dinamismo, unidos a un precio ajustado, hicieron de este automóvil un éxito de ventas. El Opel 4/8 PS se convirtió en la montura habitual de numerosos médicos rurales y veterinarios, obligados a cubrir largas distancias en sus visitas domiciliarias. Esto le valió el apelativo de Doktorenwagen (el coche de los médicos).

 

El siguiente gran éxito de la marca de Rüsselsheim llegó de la mano del Opel Olympia. Fue presentado en el Salón de Berlín de 1935 y su nombre era un homenaje a los Juegos Olímpicos que se celebraron un año más tarde en la capital alemana.

 

El coche se caracterizaba por ser el primer vehículo alemán producido en masa y dotado de un chasis monocasco de acero, en lugar de las tradicionales vigas paralelas. De esta forma se lograban rebajar su peso en 180 kilos. Se vendieron más de 168.000 unidades entre 1935 y 1940.

 

Cuando Opel retomó su actividad comercial en 1947, tras el paréntesis de la guerra mundial, el Olympia fue el primer coche puesto en producción por la marca de Rüsselsheim.

 

Su ADN fue heredado en 1957 por el Opel Rekord en sus diferentes variantes, que desembocaron, en 1966 en el Opel Rekord C, la mejor aceptada de la gama, gracias a sus líneas de botella de Coca Cola y a su dinamismo. El coche se convirtió en un superventas del que llegaron a producirse más de 1,27 millones de unidades. El Rekord C sirvió a su vez de base para el Opel Commodore, con sus motores de seis cilindros.

 

 Estas mecánicas sexacilíndricas eran compartidas por el Opel Admiral, segundo en la saga de coches con nombres de cargos de la Marina. Fue iniciada por el Kadett, presentado en 1936, en 1938 llegaron el Kapitän y el Admiral y se completó, en 1966, con la entrada del Commodore, de líneas marcadamente estadounidenses.

 

El Opel Admiral era el encargado de competir con las grandes berlinas alemanas de la época. Misión actualmente encomendad al exitoso Opel Insignia, cuyo concept-car fue presentado en el Salón de Fráncfort de 2003 y que acaba de ser galardonado el Alemania gracias a su tracción integral de reparto vectorial.

 

España también tiene un hueco en la historia de Opel. En 1982 la fábrica de Figueruelas compartió nacimiento con el Corsa, un vehículo que respondía a los retos que imponía la movilidad urbana. Los 13,6 millones de unidades del Opel Corsa producidas por la planta zaragozana y la alemana de Eisenach dan muestra de la buena acogida que el mercado siempre ha dispensado a este coche, en cuya formulación participó Erhard Schnell, diseñador del mítico Opel GT.

 

La sexta generación del Opel Corsa, cuya producción está a punto de comenzar, incluye una versión 100% eléctrica, siguiendo la estela del Opel Ampera-e y avanzando la creciente electrificación de los vehículos de la marca del rayo. Para 2024 Opel prevé que todos sus modelos dispongan de una variante eléctrica.