Fiable y seguro

FIABLE Y SEGURO

Más kilómentros, como nuevo

Limpieza hacia fuera pero también hacia dentro. El BiFuel GLP/Autogás alarga la vida del automóvil al implicar un menor desgaste de las piezas clave del motor. Aquí, los detalles.

 

Al tratarse de un gas, el BiFuel GLP/Autogás no emite prácticamente residuos sólidos al medio ambiente… ni tampoco al motor. Por esta razón desgasta menos las bujías y prácticamente no mancha el aceite lubricante. ¿En qué se traduce esto? En una clara mejora de la vida útil del motor y la reducción de los costes del mantenimiento.

 

Zoom al motor de un BiFuel GLP/Autogás

 

La temperatura de combustión del GLP dentro de los cilindros del motor es mayor que con gasolina. Por eso los modelos de este tipo que salen de fábrica están dotados con válvulas reforzadas que evitan su resecado, un problema habitual en los coches a los que se les instala, a posteriori, un kit GLP de terceros.

 

El GLP se almacena a presión en un depósito reforzado seis veces más grueso que el de gasolina. Está dotado con válvulas que evitan la sobrepresión o el sobrellenado. ¿Qué implica esto? Una seguridad significativamente mayor. Un reciente informe del Real Automóvil Club de España demostró que, en caso de impacto, no existe ningún riesgo añadido en un coche de GLP.

 

¿Y qué hay de la rutina de mantenimiento? Al igual que su conducción o sistema de repostaje, en el caso del BiFuel GLP/Autogás el mantenimiento es prácticamente igual al de cualquier otro automóvil. Solamente hay que revisar los filtros de gas cada 50.000 o 70.000 kilómetros.

 

  • El depósito de BiFuel GLP/Autogás es 6 veces más grueso que el de gasolina
  • El BiFuel GLP/Autogás desgasta menos las bujías y prácticamente no mancha el aceite lubricante