Opel Insignia GSi: el deportivo para entendidos que marca la diferencia

Opel Insignia GSi: el deportivo para entendidos que marca la diferencia

22 de febrero de 2018

Rüsselsheim/Provenza/Madrid. Más emocional, más preciso, incluso más eficiente, el nuevo Opel Insignia GSi es una máquina deportiva para aquellos que aprecian algo muy especial.

 

Un coche para que el conductor disfrute al máximo en todo tipo de carreteras. El chasis, con su configuración dinámica y los neumáticos de altas prestaciones Michelin opcionales en llantas de 20 pulgadas, ofrecen un nivel de agarre especialmente elevado. El sistema de tracción integral con reparto vectorial de par es exclusivo de este segmento, y garantiza una experiencia de conducción gratificante, así como la máxima seguridad.

 

La nueva transmisión automática de ocho velocidades se puede accionar a través de las levas de cambio en el volante - como en un coche de carreras - para una experiencia de conducción aún más activa.

La sintonía con la mejor tradición de Opel ha permitido crear un Insignia con la máxima eficiencia. El nuevo GSi muestra un nuevo nivel de eficiencia deportiva caracterizado por un excelente agarre y una elevada precisión, capacidades que los aficionados a los modelos deportivos de tamaño medio apreciarán y que también quedan reflejadas en el cronómetro.

 

Además las capacidades deportivas del Insignia GSi coinciden con su diseño, tecnología punta y accesorios.

El Insignia GSi continúa la larga tradición de coches deportivos Opel, denominados GSi. Los primeros en provocar el entusiasmo de los aficionados fueron el Manta GSi y el Kadett GSi (1.8 litros y 115 CV) en 1984. Sólo cuatro años más tarde, el motor 2.0 litros DOHC (doble árbol de levas en cabeza) de 16 válvulas en el Kadett 2.0 GSi 16V entregó 150 CV.

 

El primer Astra también ofreció este motor y en 1993 había una alternativa de 1.8 litros y 125 CV en el Astra GSi. También hubo un GSi en varias generaciones del Corsa, comenzando con el Corsa A de 100 CV (1988) que se ha convertido en un clásico muy codiciado. El final (¡provisional!) de la línea GSi fue el Corsa D, en agosto de 2012.