Espargaró y Cardús descubren el Nordschleife con Opel

09-jul-2015

Nürburgring/Madrid. Los campeones de motociclismo Aleix Espargaró y Ricky Cardús han cumplido su sueño de pilotar en el mítico Nordschleife del Nürburgring al volante de un Opel GTC OPC de 280 cv.

 

Normalmente los vemos correr en los circuitos más apasionantes del mundo a velocidades por encima de los 300 km/h. Pero, incluso un experimentado piloto de MotoGP como Aleix Espargaró, no puede ocultar su emoción al pensar en la pista de 20,8 kms en la región de Eifel a la que el gran Sir Jackie Stewart bautizó como el “Infierno Verde”. El piloto oficial de Suzuki, de 25 años, ha reconocido que conducir en el Nordschleife del Nürburgring era uno de sus sueños desde la infancia. Éste se ha hecho realidad en compañía de su compañero de Moto 2, Ricky Cardús con la ayuda de Opel, antes de dirigirse al Gran Premio de Alemania que se celebra este fin de semana en el circuito de Sachsenring.

 

Durante la mañana, ambos pilotos españoles, que también cuentan con licencia para pilotar coches, se pusieron al volante de sendos Opel GTC OPC y se dedicaron a conocer las diferentes secciones de la exigente pista como “Schwedenkreuz“, “Fuchsröhre“, “Karussell“, “Brünnchen“, “Pflanzgarten“, “Schwalbenschwanz“,”Galgenkopf“ y “Döttinger Höhe“.

Posteriormente, disfrutaron de una experiencia única cuando el director de Competición de Opel y legendario piloto de carreras, Volker Strycek, gran aficionado a las motos y que conoce el Nordschleife como la palma de la mano, llevó a ambos pilotos en una sucesión de vueltas rápidas en el dinámico Opel. Tanto Espargaró como Cardús se quedaron claramente impresionados cuando recorrieron varios kilómetros más en el GTC OPC durante las tandas normales en el Nordschleife. Por la tarde, los dos motociclistas españoles disfrutaron otra gran diversión cuando fueron siguiendo al antiguo piloto y actual director de la Escuela de Conducción de Nürburgring, Andreas Gülden, durante tres vueltas a alto ritmo. Gülden se mostró muy satisfecho de las aptitudes de la pareja y la buena impresión causada sobre cuatro ruedas.

 

Tanto Espargaró como Cardús estaban abrumados al final de la jornada por la gran cantidad de emociones vividas. “El Nordschleife es de verdad el circuito más exigente del mundo”, dijo Aleix Espargaró. “Pocas veces me he divertido tanto al entrenar para una carrera de MotoGP. Estoy seguro que volveré. Y el GTC OPC me ha encantado. Tiene un chasis increíble y la entrega de potencia del motor lo hace un coche ideal para esta pista”, añadió. Ricky Cardús, piloto del equipo Tech3, también quedó impresionado: “Es seguramente una de las tres mejores experiencias que he tenido en un circuito. Me ha encantado”.